20.4.16

NOT REALITY

Aunque no me lo crean, me sigue importando saber, aunque ya no me importe. Y eso no es perder, es ganar. Esa forma genuina habla mucho mas de mi que de cualquier otra cosa. Me reafirma lo que soy, lo que me gusta ser, lo que no podría ser de otra manera.
Siempre entrego una parte de mí y no me arrepiento de eso, pero es cierto que aunque lo hago desinteresadamente siempre me sorprende enormemente observar el poco valor que las personas le confieren a gestos de tal tamaño, tan gigantes. Simplemente no les importa en absoluto. Y lo peor de eso, no es el “no interés”; una vez más es el no ser capaz de decirlo, de ponerlo en palabras. ¿Qué ridículo no, o solo me parece ridículo a mí?
Y aun así, sigo cuidando las palabras, los silencios, los momentos, las formas y de verdad no tiene caso, no tiene el más puto sentido. Sería un error inmenso creer que lo paso mal, no lo hago realmente, no lo siento, solo trato de comprenderlo y eso tampoco tiene caso.
Me pregunto, entre otras cosas, de qué forma llega alguien a entender que yo estoy pidiendo explicaciones y asi terminar dando excusas. “Estoy en la calle” “Aun no llegue” “No te escribí porque era imposible” ¿Yo pregunte? No recuerdo haberlo hecho y si no lo hice, ¿Por qué y para que “defenderse” de ese modo? No tengo respuesta. Una vez más, no lo sé.
Sí sé que no soy tonta, que puedo saber incluso más de lo que podrían creer, mucho más, pero no hace falta que lo diga, no ahora.  La vida suele acomodar las cosas a su debido tiempo y le da a cada uno las consecuencias de sus actos (incluso a mi), de esos que cada uno sabe bien que realiza conociendo lo que encierran.  
Esto, todo esto va más allá de dos personas, es una manera humana de vivir en el mundo. Uno puede elegir ser real o ser mentira y el producto de esa elección siempre golpea de manera certera y en el momento justo, incluso cuando uno menos lo espera.
No tengo conflictos de ego, ni inseguridades, ni grandes miedos comunes. No me crean, si no quieren, me basta con saberme así a mi solita. Todo es una gran estupidez: el rechazo, la confusión, el desinterés, los pretextos, las deformaciones. Lo verdaderamente importante es otra cosa, es el otro y sus circunstancias, es ver a otro (cualquiera sea) enmarañado, imposibilitado de “decir”, tratando de “acomodarse” en esa irrealidad inventada, forzándose para construir un espacio cómodo en el que “accionar” seguro, a resguardo. Y aún más significativo es ver como ese otro utiliza todo eso para escudarse en vez de decir la puta verdad. A mí, y a todos y eso lo incluye a él mismo. Eso sí da tristeza. 
¿Es una cuestion de poder? Esa sensacion de poder que los cuerpos experimentan al entenderse "buscados" no es poder, es todo lo contrario, es la debilidad mas entera, es una fragilidad idiota y dañina. Empatia y egoismo, de eso hablo.   
Por mi parte, yo voy a seguir confiando y creyendo. Voy a continuar siendo así de verdadera, aunque a veces duela, otras sangre, algunas dé risa o provoque la mas pura felicidad. Soy esto y me chupa un huevo todo lo demas. 


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