20.12.14

RECUERDO

Me impresiona como la gente, a veces, logra borrar de su memoria, todas las palabras que dijo alguna vez. Estimo que las palabras dichas fueron reflejo de una sensación de ese momento, de esos instantes, de esos tiempos que pasaron.
¿Dónde se fue todo eso? Es una pregunta que supongo no podre responderme jamás. Me angustia un poco no encontrar respuesta y por breves lapsos me resigno a no saberlo nunca y por otros, me desespero para poder verlo, para hacer que vuelva a ocurrir.
Estoy confundida y un poco aturdida también. Dolorida, y no solo emocionalmente. Quizás me estoy reconstruyendo, tal vez me estoy autodestruyendo, no lo sé bien.
De a ratos, me autoconvenzo de que todo estará bien otra vez. Igual. Intacto. Y después, caigo en la cuenta de que ya nada puede volver a ser como fue. El tiempo transforma indefectiblemente los vínculos humanos y para mejor o para peor, es un proceso inevitable.
Releer ayuda, ver todo ese cumulo de sentimientos agolpados entre los dos me lleva a lugares en donde fui feliz de una forma tan honesta que hasta me asusta. Y hoy, solo son recuerdos. Tal vez son recuerdos solo para mí y esa asimetría es lo que más me hace hervir el alma.
Nunca antes me había enfrentado a una posibilidad tan inviable de recomponer tan sola. Ya no me queda nada por hacer. O sí, pero aun no estoy preparada para las consecuencias ni para darte tanto poder.
Me gustaría saber lo que realmente siente en lo profundo de su alma. Lo puro que habrá en el fondo más recóndito de su corazón. Si existe en algún lugar de su cuerpo alguna memoria, si tiene en alguna parte de su mente un pensamiento nítido de lo que hubo acá. Si registró alguna vez algo de todo, si lo vivió de la misma forma que yo, si lo sintió así de grande e intenso. El presente me trae todos no y el recuerdo estaba lleno de sí. ¿El futuro traerá algo? ¿Sera recuerdo hasta morir?
Me niego a quedarme estaqueada en este instante, me niego a sentirme paralizada como lo hago, me niego a seguir sintiéndome encerrada, ahogada. Me niego a que no sea, me niego a seguir atándome a los recuerdos. Y todas esas negaciones juntas son sencillamente incompatibles y casi no hay afirmaciones posibles. Estoy sola. Es eso. Recuerdo en soledad y aun cuando estés ahí, del otro lado, sigo sintiéndome sola.  

Hay una canción que canta “estar contigo es estar solo dos veces, es la soledad al cuadrado. Todos los sábados son martes y 13, llueve sobre mojado”. Hoy me viene bien. 

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