13.12.14

ANGUSTIA

Y me desperté esta mañana llorando y entonces pensé que lo que me sucede es que estoy profundamente angustiada. Ahí fue cuando busque cual es la definición de angustia y me topé con esto: “es un estado afectivo de carácter penoso que se caracteriza por aparecer como reacción ante un peligro desconocido o impresión. Suele estar acompañado por intenso malestar psicológico y por pequeñas alteraciones en el organismo, tales como elevación del ritmo cardíaco, temblores, sudoración excesiva, sensación de opresión en el pecho o de falta de aire (de hecho, “angustia” se refiere a angostamiento)”.
No estoy segura si dicha definición se ajusta perfectamente a lo que realmente siento que me pasa.
Tengo miedo, sí. La piel se me ha transformado en una fina capa por la que todo traspasa de una manera exuberante, no logro controlar las lágrimas y tengo la sensación de estar encerrada.  A veces, y cada vez más seguido, siento un agujero en el pecho que me desespera y es como si desordenadamente quisiera detener la sensación de un inmenso caudal de sangre brotando de el con mis manos, pero aunque lo intente con furia cada vez, no logro cerrarlo.
Estoy partida, no en dos, en millones de pedazos. Estoy íntegramente desarmada, tremendamente lastimada. No recuerdo ningún otro momento en mi vida en el que me haya visto a mí misma en este lugar de tanto desamparo. Es eso, también: desamparo. Y decepción, tristeza, impotencia, desolación, que se yo….Ya fue bronca, rabia, furia. Y antes de todo eso, fue felicidad, alegría, risas, vitalidad. Ya fue y ahora no es.
Es una angustia inconmensurable creo. No puedo medirla, ni apaciguarla, ni contenerla, ni sosegarla, y mucho menos hacer que se esfume. No me queda más que transitarla con paciencia, con sabiduría, tomando de ella lo transformador, atravesarla intentando que ella me haga crecer en algún sentido. No quiero saltarla, ni aplastarla, ni esquivarla.
Por algún motivo que el Universo tiene reservado para nosotros, llegamos a ciertos lugares y hay que proponerse aceptar lo que ocurre, lo que llega, lo que acontece. Aceptación es la palabra indicada, la correcta. 

Deseo con el alma que todo pase ya, que el tiempo lo diluya, lo evapore, se lo lleve lejos. Que vuelvan las sonrisas y las mañanas de sol.

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