11.10.14

AL BORDE

Siempre al borde de decirlo, con la palabra en la punta de la lengua. Justo en el limite entre quererlo y no quererlo.
Sentirlo es verdaderamente sencillo pero a la vez inmensamente complejo. Es si  y es no, es querer y poder y justo al revés. Es abrazar esa sensación con los brazos abiertos pero también es todo lo contrario. Es dualidad, es todo y nada, es algo y poco, es mucho pero no alcanza.
Es luz y oscuridad, pero no es sombra. Es blanco y negro pero no es gris. Jamás.
Es una adicción, pero buena. Es límite, es borde, es riesgo, es olor a tierra mojada y tormenta. Es un día soleado, es el cielo despejado, es brillante, tanto como la cegadora luz del infinito.
Un misterio encantador, uno atado a una sola palabra. Esa de la que no puedo escaparme ni aunque quisiera. No quiero. Me duele, es agobiante, es encierro frio pero cálido. Estoy enloqueciendo y me encanta.
No dejas de enunciar la palabra y no para de rebotar en mi cabeza todo eso que arrastra ella tan sola. ¿Cómo puede ser tan fuerte? Tan determinante, tan grande y al mismo tiempo tan pequeña. Una sola palabra.
Y entonces, te das cuenta que hay personas a las que vas a estar unida para siempre, en cualquier plano, en la dimensión que sea, en lo terrenal y en lo espiritual, en lo profundo y en la superficie, por adentro y por afuera. Hay personas que SON infinitamente y punto. Punto y aparte.
Aunque el destino sea incierto, aunque las cosas vayan hacia lugares que no queres y después queres y aun hacia algunos que ni sabes que queres, lo que ES siempre SERA. Y esto siempre será.
Es bastante posible, que aun cuando sigan pasando los días, los meses, los años, nunca dejaremos de estar al borde de decirlo, aunque nuestro primer impulso sea resistirnos. El Universo nos seguirá empujando hacia donde él quiere y no importa si llega o no el día en que por fin lo escuchemos y aceptemos lo que nos vino a decir hace mucho, lo realmente real y verdadero es el camino.

Quizás, sigamos en el borde para siempre o tal vez nos dejemos caer. No lo sé. Y no sé si lo quiero saber. Lo que sea, quiero vivirlo como tenga que ser.