4.9.11

REWIND

¿Será que mi vida estará signada por una acumulación de causalidades? Este viernes iba muy tranquila yo caminando por la calle y de repente, frente a mis ojos sin ser una ilusión óptica, estaba él…aquel que supo ocupar horas enteras de mi adolescencia. La verdad, estaba igualito y yo casi ni lo recordaba, pero ahí estaba mi pasado más remoto frente a mí.
No voy a mentir, nada me pasó por la piel, como si aquello que hace 17 años sentí se hubiera esfumado por completo, como si jamás lo hubiera sentido, como si toda aquella locura excitante que alguna vez vibró en mí por él, no estuviera más en mi corazón, ni siquiera en mi recuerdo.
Pero el punto acá no es el puntual encuentro que el azar me dio hace dos días, sino lo que ese topetazo disparó. Una ola de otros tantos momentos se agolparon entre mis neuronas y empezaron a aparecer imágenes de otros tiempos. Comencé a rebobinar con mi cabeza y surgieron nombres, caras, espacios, lugares, sensaciones, estremecimientos, retazos viejos….antiguos instantes que creía enterrados y que aún estaban en algún lugar escondido de mi historia personal.
Llegué a casa como atolondrada y me puse a buscar frenéticamente todo aquello que me trajera de nuevo o me llevara otra vez desde o hacia esos años felices. No se dan una idea de la cantidad de emociones que vi reconstruidas en un solo segundo, y todas ellas solo lograban arrancarme sonrisas.
Uno jamás se pone a pensar seriamente en todo lo que ha hecho, vivido, pasado desde aquí y hacia atrás. Puede que no tenga sentido alguno hacerlo, ya que el pasado solo es eso, pasado: no se puede revivir, no se puede modificar, ni siquiera se puede recordar con exactitud; pero si se puede releerlo y cada vez que uno vuelve a pasar por un mismo lugar, encuentra insólitamente nuevos mensajes. A esto justamente me refiero: rebobinar en distintas velocidades, llevar y traer las imágenes, entremezclarlas, superponerlas, ponerles stop o darles play puede ayudarnos a ver mejor qué hicimos entonces que hizo que aquellas relaciones no funcionaran, dónde estaríamos ahora si hubieran funcionado o bien saber que ha sido mejor que no funcionaran.
Ya sé, ya sé…es como si pretendiera hacer futurología…y ustedes dirán: “no es posible realizar suposiciones válidas al respecto de las cosas que no sucedieron”; pero yo digo: es posible hacerlas si uno desea, lo que no es posible es tener la certeza de que esas elucubraciones hubieran podido ser exactas.
Me la he pasado maravillosamente rebobinando y aunque no lo crean he descubierto “algo”. No digo que sea una revelación ni nada parecido, pero a mí me ha dado la impresión de ser un dato llamativo: a ellos después de mí les han ocurrido las mismas cosas y a mí después de ellos no me ha ocurrido nada.
Puede que no quede muy claro a lo que exactamente me refiero con “las mismas cosas” y “nada” pero eso ya es tema de otro post que estará por venir.  Por ahora, no está mal que éste relato los impulse a hacer su propio rewind y así redescubrirse en el tiempo.