23.4.11

REAL/IRREAL INTIMIDAD


Desde el principio supimos que no había sido el azar el responsable del encuentro, sino el más evidente destino de nuestro acontecer mundano.
Nos quemamos sin pausa en cada roce, nos fundimos al ritmo de cada latido y nos entregamos a placeres extremos nunca antes abordados, nos degustamos ardiendo en cada madrugada. Nos dimos tiempo, nos leímos el alma y fuimos secretos cómplices de un cumulo de sensaciones que se agolparon en la puerta de nuestra vidas.
Hay algo que era innegable, que se imponía: éramos un solo ser en dos cuerpos; que tarde o temprano, abandonaríamos. Compartíamos más que la vida, más que el transcurrir en una circunstancia…o en varias y siempre sería así; pero los días, los meses, las horas juntos o en soledad nos alejaron de forma cuasi definitiva, nos alejaron físicamente.
La distancia no rompió el lazo, no quebrantó el fuego, ni menguó el ardor…pero sí hizo manar entre nosotros un conjunto de sentimientos nuevos, una brecha que no era insalvable pero sí incómoda. Empezaron a suceder una serie de episodios extraños, complejos y no en un sentido benevolente sino más bien en uno desconocido.
Nos transformamos en un par de íntimos desconocidos, dos perfectos extraños, solo dos en uno que se sabían en el otro pero que chocaban sin sentido, sin razón, por motivos tontos. Íbamos y veníamos, enredados entre discusiones desparejas y ardientes estallidos de húmedos contactos.
Más escarbábamos en lo hondo de nuestras aspiraciones y más enfrentados terminábamos, sin dejar de desearnos en cada mirada. Por primera vez estábamos confundidos del todo, mareados y no de excitación.
Aparecieron nuevas preguntas, interrogantes existenciales, y dudas profundas. Nos atormentaba una incertidumbre mayor, que asustaba, que involucraba nuestra vida toda, que tenía estrecha relación con nuestro existir.
¿Todo había sido real, tan real como lo sentimos con la piel? La respuesta al interrogante llegaría, pero aún no era el momento.

2 comentarios:

  1. Está claro ke las coincidencias no existen, ke simplemente aparecieron juntos porke se llamaban inconscientemente, pero algo si está claro... no hay ke preguntarse si todo había sido real, puesto ke en ese momento fue más real incluso ke la realidad, y eso si es lo ke vale... lo ke pase después, no va al caso... de hecho muchas veces, ni sikiera se vuelve a repetir una vez.

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  2. Lindo analisis. >No lo habia visto hasta hoy este comentario tuyo. te agradezco x leerme, y ojala te sigan gustando mis post.
    Saludos! y gracias...

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