14.11.10

ARDIENTE CAUSALIDAD

Todo comenzó de la forma más insólita. Fue inesperado, sorprendente. De golpe, sin querer.
Solo una palabra nos unió de repente. Una palabra que siempre estuvo ahí, una palabra única, irremplazable, no transferible.
Inocentemente nos encontramos en un mismo camino y de a poco, fuimos recorriendo una senda común. Creando espacios, tiempos…
Al principio, fue alocado, muy acelerado. Emoción, confusión, ansías, curiosidad, intriga.
Básicamente, nos preguntábamos ¿Por qué? ¿Por qué esto pasó? ¿Por qué esta pasando? Jamás hallamos respuestas, y ya no las buscamos…
La cuestión era que estábamos ahí, que la conexión era evidente y que debíamos transitarla.
Nos indagamos largo tiempo… sin parar, con ganas, con entusiasmo. Y pese a no terminar de comprender, había un hecho contundente: ya estábamos unidos.
De forma consciente o no, no lo sé, nos arriesgamos a entrar en esa unión, a caminarla con claras intenciones de llevarla hasta el límite. Intenciones que, por supuesto, no fueron "blanqueadas" hasta muchos meses después.
Debo decir que si bien no esperábamos encontrarnos, desde el principio, todo fluyó de una forma tan natural que el impacto de la "casualidad" se magnificó.
Oups! ¿Dije "casualidad"?
No voy a mentir, antes de esta experiencia, jamás me había puesto a pensar de forma concienzuda en la diferencia entre "casualidad" y "causalidad". Pero sí, a raíz del encuentro insospechado, permití que mi mente viajara hasta ese lugar del pensamiento en donde lo casual es puesto en duda, en donde lo que, habitualmente, es un buen punto de partida de una historia de ficción, se transforma en realidad.
Ahora lo sé, no fue casual. Fue causal.
De esta forma, una nueva puerta se abría ante mí….de noche, muy de noche… recuerdo el frío… que se apaciguó con las palabras, no calientes del todo, pero sí cargadas de una fuerte tensión sexual.
La ruleta había girado una vez más y la bola había caído en un casillero desconocido. No conocerlo, lo hacía excitante; la causalidad lo hacía poderoso; y las palabras lo hacian ardiente.
Definitivamente sonaba prometedor, así que no tuve más opción y me arriesgué… entré de lleno en el laberinto del destino que se me había hecho presente.
Aún hoy camino por esta ardiente causalidad, pero muchas cosas han pasado en este transcurrir y todas han sido objeto de mi inspiración para ser puestas en breves relatos por entregas. Entregas de las cuales, ustedes serán testigos como yo fui protagonista.
Los voy a dejar espiar….

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